|
La guerra de secesión de
Estados Unidos obligo la
venta de su algodón por el
puerto Bagdad situado en la
desembocadura del Bravo, lo
que originó una bonanza
económica en Matamoros que
se recuerda como "la época
de los algodones",
coincidiendo con la
intervención francesa al
mando del General Tomás
Mejía.
En el año 1851 los generales
José María Carvajal y José
María Canales atacaron
Matamoros con la bandera del
Plan de la Loba. Los
matamorenses dirigidos por
su presidente Macedonio
Capistrán y el general
Francisco Ávalos derrotaron
a sus contrincantes después
de diez días de combate, por
este suceso Matamoros ganó
los títulos de Invicta y
Heroica otorgados por el
Gobierno del Estado.
Al año siguiente, el
Congreso Federal le otorgó
el título de Leal, que hasta
la fecha conserva.
Hacia 1876 el General
Porfirio Díaz tomó la ciudad
para su Plan de Tuxtepec que
modificó en el rancho de
Palo Blanco, municipio de
Matamoros, y recibió el
apoyo del general
matamorense Manuel González
que pronto sería Presidente
de la República.
En 1903 Jaime Nunó llegó a
Matamoros, en el Teatro de
la Reforma dirigió el Himno
Nacional que había compuesto
49 años antes.
En el período de la
Revolución, el 30 de agosto
de 1913 en lo que fuera la
pequeña hacienda llamada Los
Borregos perteneciente a
Félix Díaz, sobrino de Don
Porfirio, Lucio Blanco
realizó el primer reparto
agrario del país.
A partir de esa fecha
Matamoros se convirtió en
una de las ciudades más
leales e importantes para la
Revolución
Constitucionalista, y más
concretamente Carrancista ya
que su situación fronteriza
le facilitaba la adquisición
de material de guerra.
De febrero a abril de 1915
los villistas pretenden
conquistar Matamoros y son
derrotados por el General
Emiliano P. Nafarrate.
En noviembre de 1915 el
Primer Jefe del Ejército
Constitucionalista
Venustiano Carranza, visitó
Matamoros pronunciando un
importante discurso en el
que establece las bases de
la Doctrina Carranza que se
fundamenta en los principios
de la autodeterminación y no
intervención que hasta la
fecha son la base de la
política exterior mexicana. |